Hoy, a las 8:30pm, será la Edición Especial de Domingo de Resurrección del Rosario por el fin de la Pandemia, en su edición número 335.
“En la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis de Arecibo queremos darle las gracias a todos los que se unieron durante 335 noches para rezar el Santo Rosario por el fin de la Pandemia, la conversión de los pecadores y a lo largo de esta jornada, rezamos también por los seminaristas, las misiones, los jóvenes, las escuelas católicas y por la paz, la libertad y la vida en América. En acción de Gracias por los frutos de esta Jornada, ponemos a los pies del resucitado este Rosario de Domingo de Resurrección, uniéndonos a rezar con aquéllos que nos dirigieron y acompañaron durante todo este tiempo”, expresó la Directora de Comunicaciones de la Diócesis de Arecibo, Vivian Maldonado.
Todo comenzó en mayo del 2020, como una respuesta al llamado del Papa Francisco a rezar el Rosario por el fin de la pandemia, convocados por el Obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres. Los Rosarios del mes de mayo 2020 fueron dirigidos por los Diáconos Permanentes de la Diócesis de Arecibo. En junio y julio continuaron los integrantes de La Estampa Viviente, junto al Rector de la Catedral San Felipe Apóstol y Vicario de Pastoral, Padre Adrián Jiménez Ortiz. En agosto, le tocó el turno a los Seminaristas de la Diócesis, con el Promotor Vocacional, el Padre Jorge Yamil, quienes también rezaron por las vocaciones.
En septiembre, rezaron los Esclavos de la Eucaristía y María Virgen, de Campo Alegre de Hatillo, dirigidos por el Padre Luis Colón. En octubre, Mes del Rosario y Mes de las Misiones, el Rosario por el fin de la Pandemia, lo dirigió la Comunidad Misionera de Villaregia. Noviembre culminó con los rosarios dirigidos por los feligreses de la Parroquia San José de Camuy junto a su párroco el Padre Héctor Flores. En diciembre 2020, regresó la Estampa Viviente en edición especial de Adviento y Navidad, y el 2021 comenzó en enero con los rosarios dirigidos por la Pastoral Juvenil.
El pasado mes de febrero, los Rosarios fueron dirigidos por los estudiantes de las Escuelas Católicas de la Diócesis de Arecibo. En marzo, fueron dirigidos por los jóvenes de Misión Rosario, participando tanto jóvenes de Puerto Rico como de los diferentes países del mundo que se han unido a esa iniciativa.
Fueron miles de visualizaciones todas las noches, de fieles, unidos en oración durante las transmisiones ininterrumpidas. Durante todo este tiempo, permanecemos unidos en oración en familia, por el fin de la pandemia.








