En este día del Santo Cura de Ars encomiendo a su intercesión a todos los sacerdotes que viven con alegría su ministerio en nuestra diócesis de Arecibo. Los tiempos actuales requieren de todos nosotros mucha confianza en Dios, audacia, perseverancia y valentía. Esa gracia pido al Señor, recordando lo que decía San Juan María Vianney: “Cuando se quiere destruir la religión, se comienza atacando al sacerdote, porque donde no hay sacerdote, no hay sacrificio, y donde ya no hay sacrificio, no hay más religión”. Nuestro pueblo necesita de nosotros y del sacrificio de nuestra vida ofrecida junto a la de Cristo sobre el altar.
Felicidades a todos y mi abrazo fraterno.
+Daniel








