Vivo el legado de la hermana Esther Costa De Jesús tras su fallecimiento

La hermana que por tanto tiempo ayudó a tantas familias y a tantos enfermos en las zonas de Arecibo y Barceloneta, Esther Costa De Jesús, falleció por causas naturales a los 95 años de edad.

Esther fue una de las puertorriqueñas que siendo parte de un grupo de catequistas, en el 1961 se organizaron para ir casa por casa a visitar las familias y ayudarlas con sus necesidades. Fundaron el Instituto Secular Misioneras Sagrada Familia.

Según publicado por el periódico regional católico Buenas Noticias en la edición de julio de 2012, el Instituto tiene como finalidad, “la santificación personal para santificar la familia”.

En aquél entonces, la hermana Esther explicó que no son monjas, sino que “son mujeres que dedican su vida a Dios, en medio del mundo”. Así, la hermana Esther Costa De Jesús amplió en aquella entrevista que hacen tres votos: “obediencia al Señor y a la Iglesia, castidad para la entrega al servicio, y pobreza”.

Así, muchos conocieron a la hermana Esther por su servicio a los pacientes en la capellanía del Hospital Regional de Arecibo. Allí, los visitaba y les lleva la comunión. De hecho, fue como laica consagrada que cursó sus estudios de enfermería, con el único propósito de poder servir también a los enfermos.
Entonces, primero en el Hospital Dr. Susoni como enfermera, ejercía su apostolado “con mi testimonio de vida y siempre aparecía gente a quien orientar en medio de un mundo con dificultades”, según relató en vida a Buenas Noticias.

Cuando visitaba los hogares, recordaba que “hacíamos de todo” para ayudar a las personas indigentes que encontraban en soledad. “Si no se habían bañado, los bañábamos, les dábamos comida, lo que fuera necesario para ayudarlos en toda necesidad”, relató.

Al mirar al pasado, aseguró: “Mi vida ha sido feliz dentro del instituto y cada día me siento más entusiasta, con amor para servirle a otras personas, especialmente a los más necesitados”.

Al momento de conocerse la noticia de su fallecimiento, no se tenían detalles las exequias.