Oficina de Comunicaciones Obispado de Arecibo
Una multitud de feligreses de los 16 municipios de la Diócesis de Arecibo abarrotó la plaza pública de Arecibo, para celebrar la fiesta patronal diocesana.
El festejo fue por partida triple, llenos de júbilo por el inicio de los preparativos para lo que será el nuevo Santuario Diocesano dedicado a su Patrona, la Virgen del Perpetuo Socorro. El Santuario ubicará en la Parroquia Sagrado Corazón del barrio Cocos de Quebradillas. Para el 27 de junio de 2020, será allí la magna celebración de la fiesta patronal diocesana.
El tercer motivo de alegría fue la inauguración de la nueva etapa del Camino Pastoral Diocesano, que consistirá en los nuevos objetivos pastorales, estrategias y planes de acción que guiarán el caminar de la Iglesia Católica en la región por los próximos años.
Desde las 6:00 pm, la procesión salió del antiguo fuerte de Arecibo. Delegaciones de feligreses de las 58 parroquias caminaban con distintivos que identificaban el templo de procedencia. Les siguieron los miembros de los diferentes movimientos. Entre ellos, La Estampa Viviente, Juan XXIII y Familia de Jesús. Además, las comunidades religiosas residentes en la diócesis, diáconos, sacerdotes y el Obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres.
“Fuerte el aplauso a nuestra Madre del Cielo”, exclamó el rector de la Catedral, el Padre Adrián Jiménez Ortiz, cuando hizo su entrada la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que culminaba su recorrido como peregrina por los templos y comunidades de la Diócesis. La imagen salió hace un año a su primer destino, que fue la parroquia San Antonio de Padua de Isabela. Luego de ser transportada por parroquias, capillas y colegios, regresó cargada por varones que se preparan para unirse al grupo de diáconos permanentes de la diócesis.
“Bendita tú entre todas las mujeres y de dónde a nosotros que nos visite la Madre de nuestro Señor”, dijo el Obispo, quien la llamó “Virgen de los pequeños y grandes milagros de cada día”.
A las 7:00 pm, comenzó la Misa al aire libre en la plaza pública de Arecibo, presidida por Monseñor Fernández Torres, junto al vicario general de la Diócesis, el Padre Luis Colón, sacerdotes de la curia diocesana y todo el clero presente.
En su plegaria, el Obispo puso “sobre el altar de Dios” la nueva etapa del Camino Pastoral, así como el inicio de los preparativos para el nuevo Santuario.
“Sabemos que en el antiguo testamento hay muchas señales, signos, anuncios, profecías, figuras de lo que habría de acontecer cuando llegada la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo al mundo”, explicó Monseñor Fernández Torres.
“Somos la iglesia peregrinante, la iglesia que camina, nosotros caminamos hacia la casa del Padre. […] Esa Virgen que ha estado peregrinando por todas las parroquias, recordándonos una vez más esa dimensión de camino hacia el cielo propia de nuestra vida cristiana, esa patrona nuestra, va a tener una nueva casa, un santuario. […] Los santuarios en la Iglesia son lugares a los que se peregrina. Por lo tanto, las peregrinaciones que en el futuro se hagan a ese lugar, van a ser una señal de esa dimensión de nuestra vida cristiana”, amplió.
En una cita del Papa Francisco del documento Sanctuarium in Ecclesia, destacó la importancia de los santuarios y de la piedad popular como parte de la labor misionera. Sobre el particular, se refirió a ellos como una “oportunidad insustituible para la evangelización en nuestros tiempos”, ante “la crisis de fe” en esta época.
“Peregrinar al futuro santuario será evangelizar”, dijo mientras añadió que “peregrinar es avanzar a través de un camino hacia una meta y, nuestra vida en este mundo es sólo un paso hacia la eternidad. El catecismo nos enseña que caminamos como peregrinos hacia la Jerusalén celestial”.
La Misa concluyó con la firma del decreto del nuevo Camino Pastoral diocesano y del Decreto de erección del Santuario.
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(Fotos La Estampa Viviente)













