El lunes después de Pentecostés la Iglesia celebra la Memoria de “María, Madre de la Iglesia”.
Por Decreto de la Congregación para el Culto Divino en el 2018, el Cardenal Sarah a nombre del Papa Francisco, hacía pública la extensión a toda la Iglesia de esta memoria particular de la Virgen María como Madre de la Iglesia.
Pero está advocación mariana no es nueva. El Papa Pablo VI, dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que María Santísima es Madre de la Iglesia.
“María es madre de la Iglesia y de cada uno de sus miembros por designio divino. Jesús, desde la cruz, nos dio a María como Madre:
- ‘Jesús, habiendo visto a su Madre, le dice: ¡Mujer, he ahí a tu hijo!
- Luego dice al discípulo: ¡He ahí a tu Madre!’. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. (Jn 19, 26-27)”, explicó el Vicario General de la Diócesis de Arecibo, el Padre Luis Colón.
- “Juan representa a todos los que, como el, desean ser el ‘discípulo amado’ de Jesús. Como él, llevamos a María a nuestra casa. María Santísima es verdaderamente madre nuestra. Ella nos engendra continuamente a la vida sobrenatural. Ella como madre intercede continuamente por nosotros ante su Hijo. Ella siempre nos indica el camino a Cristo y nos concede las gracias necesarias para andar”, prosiguió.
¿Por qué María es Madre de la Iglesia?
“María es Madre de la Iglesia porque, al ser Madre de Cristo, es también madre de los fieles y de los pastores de la Iglesia, que forman con Cristo un solo Cuerpo Místico”.
¿Por qué llamamos a María Mediadora y Cooperadora de la Redención?
“Llamamos a María Mediadora y Cooperadora de la Redención porque, con su caridad maternal y su colaboración en el Sacrificio de Cristo, participó en nuestra reconciliación, que aplica a los hermanos de su Hijo todavía peregrinos con su constante y amorosa intercesión”.
¿Qué culto tributa la Iglesia a la Santísima Virgen?
“La Iglesia tributa a la Virgen un culto singular que empezó pronto en la Iglesia y que durará siempre, según las palabras proféticas de María: ‘Me llamarán bienaventurada todas las generaciones’. Ese amor que los fieles tributan a María como Madre, procurando amarla como la ama el Señor Jesús, es lo que conocemos como Piedad Filial”.
(Arte y extracto cuestionario tomado de ACI Prensa)







